Quién soy

Llegar hasta aquí no ha sido un camino fácil, pero si hay algo que me caracteriza es la perseverancia, el “pico y pala” como dirían algunos, y no es por mi cabezonería (que también, para qué negarlo) sino por conseguir alcanzar mi propósito, mi razón de ser.

Descubrir ese propósito, ese “para qué”, es, bajo mi punto de vista, un camino en el que te debes sumergir en cuerpo y alma en el mundo del autoconocimiento y asumir con fuerza, valentía y vulnerabilidad todo lo que estás a punto de descubrir, porque para ser sinceros, algunas rosas de este maravilloso viaje vienen cargadas de espinas.

A medida que avanzas en este viaje (o llámalo vida si te apetece) y tomas consciencia de quién eres realmente, comienzas a verlo todo de otra manera. Empiezas a cuestionarte muchas cosas que dabas por hecho (creencias limitantes, creo que lo llaman) y te planteas si quieres seguir calzando esos zapatos que te has puesto años atrás o has heredado de tu hermana mayor o decides comprarte unos nuevos, y por qué no, quizás esta vez elijas unas sandalias, unas botas, unas bailarinas o los stilettos que tanto envidiabas de tu vecina pero que creías no merecer.

La vocación de servicio me ha llevado a dedicar 6 años de mi vida al estudio de la medicina, y si a eso le sumamos los 4 años de residencia que vendrían después, acabaría con casi 30 años iniciando mi camino en solitario en este mundo tan vertiginoso, lleno de incertidumbre, con muchas alegrías y alguna que otra pena.

El cambio

Con el paso del tiempo me he ido dando cuenta de que ¿por qué habría de elegir un único camino? ¿acaso ese propósito no podría pivotar y cobrar otras identidades? ¿sería posible darle la vuelta a mi mundo y tomar otro sendero sin perder de vista esa fuente que me ha mantenido viva durante tantos años?. Este tipo de cuestiones hicieron que un día (aún recuerdo el momento) mi cabeza hiciese “clic” y como por arte de magia todo empezase a encajar, todo cobrase sentido.

Ese cambio de discurso mental fue la cerilla que prendió la llama que me hizo reaccionar. Comencé a formarme en el ámbito de la nutrición, a la par que lo compaginaba con un cambio en mi forma de alimentarme y en mis hábitos diarios. Descubrí en el yoga un aliado que me aportaría calma en los momentos más difíciles y que se convertiría en una filosofía de vida, por que no. Ahí, entre la esterilla y la alimentación consciente me redescubrí, me empecé a aceptar y a valorar, y poco a poco he ido amoldando cada aspecto de mi vida hasta crear una vida a mi medida.

El siguiente paso que me gustaría dar es compartir con humildad todo este conocimiento que he ido adquiriendo y poder aportar mi granito de arena para que algún día tú también te conviertas en el dueño o la dueña de tu vida.

Esta es tan solo una pequeña parte de mí, si quieres conocerme más te invito a que te quedes un ratito.

¿Te animas a formar parte de esto?